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Moverse por Sri Lanka

Tuk Tuk
La manera más rápida de llegar a cualquier parte, pero, desde luego, no la más barata. Nunca aceptes su primera propuesta, porque estará, desde luego, inflada. Si te dan un excelente precio de entrada desconfía, y mucho más si coge el móvil en cuanto le dices la dirección de tu hotel. Suelen llevarse una buena comisión que tú pagarás.

En las contadas ocasiones que hemos cogido un tuk tuk, además de tener muy claras las distancias (para ellos todo siempre está el doble o el triple de lejos de lo que pone en las guías), siempre que hemos podido le hemos preguntado a algún local cuanto suele costar ese trayecto para hacernos una idea. Nunca pagarás tan poco como un local, pero desde luego no permitas que sea el doble. En Negombo dos mujeres ceilandesas iban delante de nosotras camino de coger un tuk tuk. Cuando los conductores nos vieron detrás de ellas, las ignoraron completamente y casi se pelean por llevarnos. Nos pareció tan mal que no cogimos ninguno de esa fila, porque, además, nos estaban pidiendo 6 veces más de lo que costaba el trayecto. No es una cuestión sólo monetaria si no de que te tomen por gilipollas por el hecho de ser extranjero.

Los conductores de tuktuk que también tienen la costumbre de organizarte la vida. Te insistirán para llevarte a un montón de sitios “que no te puedes perder y a los que no se puede llegar en autobús”. Mentira.

Sin embargo, si no dispones de mucho tiempo y no tienes excesivos problemas de presupuesto, los tuktuk son una manera cómoda y divertida de conocer el país, aunque también arriesgada, ya que en las carreteras son muy vulnerables y poco respetados por los locos conductores de autobus. También es justo decir que hemos encontrado algunos “tuktukeros” honestos que nos han pedido de entrada un precio razonable, pero esto sí que es la excepción.

En bus

Sri Lanka tiene una red de autobuses fantástica. Hay muchísimos, pasan continuamente y a todas partes, y lo mejor de todo es que son baratísismos. Esto fue una gran sorpresa ya que nadie suele mencionarlo, así que lo que nos hemos gastado en entradas (carísimas todas) lo hemos compensado evitando el tuk tuk (el gremio donde más abusan los listillos y los abusones) y viajando en transporte público, muy barato, eficiente y divertido. Además es muy fácil porque los autobuses traen casi siempre escrito el origen y el destino también en caracteres latinos, y la gente es muy amable y te indicarán gustosamente cuál tienes que coger y te avisarán con tiempo de dónde tienes que bajar. Sólo una vez un revisor listillo nos intentó cobrar de más, y fue nada más llegar, en la línea 187 que va del aeropuerto a Colombo. Nos lo imaginamos cuando no nos quiso cobrar al mismo tiempo que al resto, todos locales. Al llegar a Colombo nos pidió 100 rupias a cada una. Le dimos 100 por las dos, sabíamos que costaba 40. Se enfadó, pero nos dió igual. Un señor que estaba detrás nos dijo que teníamos razón y que con 100 rupias estaba pagado de sobra.

Los revisores suelen llevar una maquinita que imprime el billete con el precio. Otros lo apuntan a mano en unos tickets que llevan, pero son honestos cobrando y dando el cambio. Si alguna vez no os cobran exactamente igual a la ida que a la vuelta no os mosqueéis, puesto que la misma línea la cubren compañías diferentes y puede variar mínimamente el precio.

Habíamos leído que suelen ir llenos y que no hay maletero. Lo cierto es que hemos subido en muchísimos autobuses y casi todos contaban con maletero o te dejaban poner la mochila en la parte de delante, donde no moleste. Si ocupas con tu mochila un asiento te lo cobrarán, lo cual es justo ¿no crees?

Si eres amante de las emociones fuertes, siéntate en la parte delantera y “disfruta” de los bandazos a gran velocidad del conductor adelantando a toda mecha a ciclistas, tuktuks, camiones… Pasarás más tiempo en el carril contrario que el propio, pero todo el mundo se apartará a tu paso… por la cuenta que le trae. No sufras, te protege buda, shiva, la virgen, o todos a la vez, refulgentes con sus lucecitas multicolores desde la parte superior del parabrisas.

El tren
Atravesamos el país la primera noche en el nocturno de Colombo a Trincomalee en un vagón-litera de “primera clase” (será en el infierno). El billete lo compramos en la estación, no sin antes visitar la famosa agencia donde te mandan los propios empleados de la estación, y que desde luego no es el despacho de tickets. En esa agencia son muchos los que pican y compran un paquete (desde luego el encargado debe ser el embaucador número uno) que incluye varias visitas que suelen dejar a la clientela muy descontenta y con la sensación de haber sido estafada. Como lo sabíamos, no nos dejamos liar, y el tío se enfadó. Que le follen. Después compramos nuestros billetes sin intermediarios en el despacho de billetes y nos aseguramos de pagar lo mismo que el resto.

También cogimos el tren de Kandy a Nuwara Eliya (Nanu Oya) y desde aquí también hicimos el famoso trayecto a Ella. Pese a lo que leeréis por ahí, os aconsejo que cojaís un billete en segunda clase, y no el famoso vagón “observation” no se qué en primera, porque en éste las ventanas no se pueden abrir ya que está climatizado (y hace un frío que pela, por cierto) y probablemente os apetezca asomaros a la ventana y hacer fotos sin un cristal de por medio. Además cuesta el doble, y he de deciros que toda la gente de primera acabó abandonando el vagón para salir a ver el paisaje desde las puertas abiertas del tren. El trayecto Nanu Oya-Ella es el más famoso, pero a nosotras nos gustó tanto o, incluso, más el de Kandy-Nanu Oya. Nosotras no reservamos nunca y no tuvimos problemas, pero quizá en temporada alta convenga comprar los billetes con un poco de antelación.

La página oficial de ferrocarriles de Sri Lanka, donde, por cierto, los precios no estaban actualizados, es
www.railway.gov.lk.  No os fies demasiado de la información de esta web, por eso conviene mirar siempre in situ los horarios de trenes. Hay consignas en la estación de Colombo Fort y si lleváis vuestro propio candado os saldrá aún más barato.

Alquilando coche, moto o bici
Lo primero no se estila mucho, ya que lo más habitual es contratar al coche con conductor. Así se mueven la mayoría de los turistas chinos (son legión) por Sri Lanka.

Alquilar una moto es algo muy tentador, sobre todo para recorrer las playas del sur a tu aire, sin que te den la brasa los conductores de tuk tuk. Pero eso sí, supone un riesto importante, porque los conductores de autobús no respetan a nadie y hay que estar con mil ojos ya que dan por hecho que son los demás los que se tienen que apartar.

Por la misma razón ir en bici también puede ser estresante, peligroso y por ello, poco gratificante. Para recorrer lugares como las ruinas de Polonnaruwa, por ejempo, es genial, pero para moverse por carretera hay que echarle un buen par de huevos, aunque hay gente que lo hace.

Carreteras
Las carreteras en Sri Lanka están en un estado excelente, porque están recién terminadas, por eso se tarda menos en llegar a los sitios de lo que pone en las guías (incluso en las más actualizadas), pero aún así, se tarda mucho, porque son sólo de dos direcciones y hay bastante tráfico (en Colombo es una auténtica locura). Están construyendo una autopista que aliviará el tráfico de la carretera principal que va pegada a la costa desde Colombo hasta el sur de la isla. Hay un tramo que ya está abierto, pero aún le queda bastante para estar terminada.Sri LankaTransporte