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China Varios

Impresiones sobre China (con jet lag)

15 mayo 2016

Para mí son las cinco y media de la madrugada aunque el reloj diga que son las once y media de la noche. Hemos vuelto esta misma mañana de Shanghai y trato de aguantar, a duras penas, despierta, un rato más para acostumbrarme cuanto antes de nuevo a nuestro horario. Así que si el post está un poco deslavazado la culpa es del jet lag.

Pingyao

Hola, ¿qué tal?

Tengo que comenzar diciendo que China nos ha sorprendido mucho y para bien. Reconozco que teníamos ciertos prejuicios, algunos basados en las experiencias de otros viajeros y nos hemos encontrado con una realidad muy diferente. Entre Japón y Tailandia, China está mucho más cerca del país del sol naciente que del país del rey Bhumibol. Las ciudades chinas que hemos visitado tienen aceras limpias, carreteras excelentes, estaciones muy nuevas y modernas, metros rápidos y muy eficientes. Y los chinos han resultado ser gente encantadora en general que se esfuerza por entenderte y ayudarte, porque China es, sin lugar a dudas, el país donde nos ha resultado más difícil y frustrante la comunicación, de todos los que hemos visitado. Ni siquiera los gestos suyos y los nuestros se parecen, así que nos hemos sentidos “lost in traslation” la mayor parte del tiempo, aunque eso haya provocado las risas tanto de ellos como de nosotros. Tuvimos que dibujarle una taza de WC al señor de un autobús porque me estaba haciendo pis desde hacía horas y no había manera de que me dijera cuando iba a parar. Ni siquiera los números los hacen igual con las manos. Su gesto del seis es el que hacemos nosotros para simular una llamada de teléfono. Hasta el gesto de comer es distinto. La decisión más sabia que tomamos fue la de llevar reservados los trenes desde aquí. Cuando fuimos a por los tickets a la estación de Pekín nos sentimos abrumados por el tamaño del edificio y la masa humana haciendo cola. El gigantesco panel con los horarios de salidas solo está en chino. No me quiero ni imaginar llegar allí de nuevas sin saber qué tren coger, porque allí casi nadie habla inglés.

Lo que más nos ha sorprendido, para bien y para mal: 

  • Las enormes masas humanas por doquier, en el metro, estaciones de tren, atracciones turísticas, calles

    A veces la comunicación fluye

    comerciales, etc. Al principio fue abrumador y, en ocasiones, agobiante. Sí, ya sabíamos que son mil quinientos millones y habíamos estado en Japón, pero os aseguro que a veces nos sentíamos como unos pequeños pececitos arrastrados por una enorme marea humana.

  • El “comunismo chino”. Nunca habíamos visto más McDonalds y Starbucks por metro cuadrado. La cantidad de tiendas de ropa de marcas occidentales y centros comerciales son de locura. Aunque en España si ves a un chino en una discoteca es porque está vendiendo flores, allí salen a tope. A los chinos les gusta hacer turismo por su país, gastar dinero y pedir grandes cantidades de comida en los restaurantes que a veces dejan sin probar, ante nuestros atónitos ojos. Parece que acabárselo todo es de ser un muerto de hambre y hay que demostrar en la mesa que uno puede tomar y dejar todo lo que se le antoje.
  • Los precios de las entradas a los lugares turísticos. Todo es caro, muy caro. Lo único que puedo decir a su favor es que los chinos pagan el mismo precio que los extranjeros, algo que no ocurre en muchos países, donde se clava al guiri porque sí.
  • Lo difícil que es cambiar dinero. Primero tienes que encontrar una sucursal donde te cambien, porque no en todas lo hacen. Luego la ventanilla en la que alguien chapurree inglés (no en todos los bancos alguien sabe algo de inglés). Y después relajarte y esperar a que miren con lupa tus euros y los recuenten unas 20 veces. Cuando contraté mi hipoteca no firmé tantos papeles ni tuve al banquero tanto rato haciendo papeleo. Por eso tienen una silla frente a las ventanillas.
  • Los escupitajos chinos, toda una leyenda real como la vida misma. Digamos que entre escupitajos, pedos y
    bichos

    ¿Gustas?

    eructos os deleitarán con un porcentaje del 90% de los primeros y con el 10% restante de los otros dos. Lo malo de los escupitajos, es que se recrean, y parece que si no se esfuerzan en sacar el gargajo de lo más profundo de sus entrañas haciendo el mayor ruido posible, la cosa no merece la pena. Lo peor es que algunos chinos echan el gapo hasta en autobuses y estaciones, aunque por lo visto, esto sí está mal visto por ellos mismos. En la calle tienen licencia para esputar. Dicen que los jóvenes ya están abandonando esta bella costumbre. A nosotros no nos consta, aunque sí es verdad que los viejos son los más peligrosos.

  • La gastronomía, enormemente rica y variada. Pese a que no nos seduce mucho su gusto por la casquería, hay una grandísima oferta de platos riquísimos. No nos atrevimos a investigar mucho porque en la mayoría de los restaurantes solo tienen la carta en chino y en foto o en el puchero muchas veces lo que pueden parecer setas puede ser cualquier víscera extraña de cualquier animal imaginable. Este ha sido, quizá, el país de Asia donde mejor hemos comido, aunque también hemos visto cosas que nos han dado miedo, asco y pena, como los escorpiones pinchados vivos en brochetas o las serpientes ahogadas en las tinajas de algunas bebidas alcohólicas.
  • La dificultad en la comunicación, que ya he mencionado antes. Ni en los lugares más turísticos hablan inglés, porque están orientados exclusivamente al turismo chino. Hemos visto poquísimos turistas extranjeros (salvo en Shanghai), incluso en los hostels. Supongo que también tendrá que ver con que hemos ido en el mes de Mayo.

To be continued… zzz…zzz…zzz….

2 comentarios

  • Responder Lugares de Libro 18 mayo 2016 a las 12:43 pm

    Esto de no poder comunicarte con nadie, y que no te entiendan ni siquiera los gestos, debe ser súper frustrante. Espero que vaya bien la recuperación del horario habitual 😛 Saludos!

    • Responder Eva L. 19 mayo 2016 a las 9:58 am

      La verdad es que sí, te quedas con la sensación amarga de perderte muchas cosas por no entender nada, pero aún así merece la pena.

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